Hay silencios que pesan más que una discusión. Un mensaje enviado, visto —o peor— ignorado, puede detonar una tormenta interna. Así empieza la historia detrás de “Preguntas Anónimas”, el nuevo lanzamiento de Matthew, un track que nace de una experiencia tan cotidiana como universal: intentar conectar con alguien en redes sociales y no obtener respuesta. Ese vacío digital, ese “¿y si sí… y si no?” que se queda flotando en la cabeza, fue la chispa que encendió una canción cargada de nostalgia, sinceridad y emoción cruda.
Matthew no intenta disfrazar la historia ni exagerarla. Al contrario, la abraza tal como es. Porque en un mundo hiperconectado, donde todos estamos a un DM de distancia, la desconexión emocional se siente más fuerte que nunca. ““Preguntas Anónimas” es ese momento exacto en el que te quedas viendo la pantalla del celular, recordando cuando las dudas se resolvían de otra forma: con preguntas anónimas en plataformas como ASK.fm, con indirectas en estados, con miradas en el salón de clases. Era otra época, pero la emoción era la misma.
Ese recuerdo se convierte en música. “Preguntas Anónimas” captura esa sensación de incertidumbre que mezcla ilusión con ansiedad, como caminar sobre una cuerda floja emocional. No sabes si vas a caer o si del otro lado alguien también está esperando. Es una emoción muy 2010s, pero totalmente vigente en 2025.
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Matthew logra algo clave: traducir una vivencia personal en un sentimiento colectivo. Porque todos, en algún momento, hemos sido esa persona esperando una respuesta que nunca llegó.
SONIDO ACTUAL, CON CALMA NOSTÁLGICA
Musicalmente, “Preguntas Anónimas” se mueve entre el reggaetón, el trap suave y el pop latino, con una vibra que recuerda a 2018, esa era donde las canciones eran melódicas, sentimentales y honestas, sin tanto filtro. No es una rola pensada solo para bailar; es para escuchar con audífonos puestos, caminando solo por la ciudad o revisando conversaciones viejas a las tres de la mañana.
La producción mantiene un balance fino: beats actuales, limpios y frescos, pero con melodías que se sienten cercanas, casi como un recuerdo que no termina de irse. Es como abrir una caja vieja y encontrar fotos que todavía duelen, pero que también sacan una sonrisa.
Matthew canta desde un lugar vulnerable, sin adornos innecesarios. Su voz no pretende ser perfecta; pretende ser real. Y ahí está la magia. Cada verso suena a confesión, como si el artista estuviera hablando directamente con quien escucha, sin intermediarios.
Musicalmente, “Preguntas Anónimas” se mueve entre el reggaetón, el trap suave y el pop latino, con una vibra que recuerda a 2018, esa era donde las canciones eran melódicas, sentimentales y honestas, sin tanto filtro. No es una rola pensada solo para bailar; es para escuchar con audífonos puestos, caminando solo por la ciudad o revisando conversaciones viejas a las tres de la mañana.
Matthew canta desde un lugar vulnerable, sin adornos innecesarios. Su voz no pretende ser perfecta; pretende ser real. Y ahí está la magia. Cada verso suena a confesión, como si el artista estuviera hablando directamente con quien escucha, sin intermediarios.

